Una tarta deliciosa fácil de preparar y no necesita horno.Esta está adornada con una huella de perrito de chocolate y un enrejado de caramelo de limón. Esta tarta fue el regalito de mi perrita a "su papi" jejejeje
Ingredientes:
Ingredientes
para la base:
20
galletas tipo María
40
gr de mantequilla
Un
chorrito de leche (si hace falta)
Para la mousse
de limón:
250
gr de queso crema
100
ml de zumo de limón
200
ml de nata para montar
100
gr de azúcar
4
hojas de gelatina neutra
Para la
cobertura:
Zumo
de 1 limón
100
ml de agua
50
gr de azúcar
Colorante
alimentario amarillo
Preparación:
Trituramos
las galletas con una picadora (o dentro de una bolsa de congelación y pasándole
el rodillo), fundimos la mantequilla y mezclamos con las galletas, si hace
falta le añadimos un chorrito de leche, mezclamos todo para que se integren
bien y pasamos esta paste a un molde desmontable al que se le pone papel de
hornear en el fondo (el molde de 20-24 cm), apretamos bien con los dedos o con
el dorso de una cuchara, para que quede bien lisa. Metemos el molde en la
nevera.
Ahora
hacemos la mousse de limón, ponemos la gelatina a hidratar en un poco de agua fría.
En
un cazo ponemos el zumo de limón y 50 gr de azúcar, lo ponemos al fuego y
removemos hasta que comience a hervir, bajamos el fuego y añadimos la gelatina
escurrida, removemos bien hasta que esté disuelta. Retiramos del fuego para que
se enfríe un poco.
Mientras
se enfría, semi-montamos la nata con los otros 50 gr de azúcar, reservamos.
En
un bol ponemos el queso crema y añadimos el zumo de limón frio, mezclamos todo
muy bien hasta que no queden grumos. Ahora añadimos la mitad de la nata y
mezclamos con movimientos envolventes hasta estar bien integrada, a
continuación añadimos el resto de la nata y terminamos de mezclar.
Sacamos
el molde de la nevera, y añadimos la mousse de limón, estirándola bien para que
quede toda la base bien cubierta.
La
volvemos a meter en la nevera hasta que cuaje, de 4-6 horas.
Cuando
este bien cuajada hacemos la cobertura de limón, ponemos a hidratar la gelatina
en agua fría.
Ponemos
un cazo (medio-alto),al fuego con el zumo de limón, el agua y el azúcar hasta
que comience a hervir, en ese momento añadimos la gelatina escurrida y
removemos todo hasta que la gelatina este bien disuelta. Retiramos del fuego y
con un palillo cogemos un poco de colorante alimentario amarillo (para darle un
poco de color) y removemos bien. Dejamos enfriar un poquito y echamos por
encima de la tarta, volvemos a ponerla en la nevera hasta que cuaje. Desmoldar
y servir.

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