A quien no le gusta un trozo de pan calentito con una buena
mantequilla? Y si es casera mucho mejor. Hacer mantequilla casera es super
fácil y el resultado es una mantequilla riquísima sin conservantes ni
colorantes, mucho más sana que las compradas. El inconveniente que tiene es no
puedes conservarla por largo tiempo. Aun que en mi casa no da tiempo a que se
estropee jejejeje.
Y con el buttermilk (suero de mantequilla) obtenido ya se me
ocurrirá algo en que usarlo.
Os animo a que proveis a prepararla en
casa, ya veréis como os gusta y la preparareis más de una vez.
Ingredientes:
Nata líquida 35% de materia grasa como mínimo
Sal si se quiere hacer salada
Una batidora
Un colador de rejilla fina
Preparación:
En un bol poner la nata y la sal y empezar a batir.
Primero se tendrá una nata montada, a medida que sigáis
batiendo cada vez se volverá más grumosa y se volverá amarillenta, eso es señal
que está casi terminada. Seguimos batiendo y de repente se separará la parte grasa del líquido, salpica
mucho, hay que tener cuidado.
Es el momento de colarla, en un bol poner el colador y colar,
exprimirla bien para que suelte todo el suero. No tiréis este suero.
Y ahora lavarla en un bol con agua bien fría para quitar los
restos de suero, hasta que salga el agua limpia. Dejar escurrir un rato y darle
forma en un molde, o formar un rulo o cilindro o lo que mas os guste.
Una vez que esté lavada podéis ponerle hierbas u otros
ingredientes y así hacer mantequillas de sabores.
Consejos:
La nata cuanta más materia grasa tenga será mucho mejor.
El líquido sobrante es el
famoso buttermilk que sirve para hacer bizcochos y repostería.
Y este es le suero (buttermilk) obtenido, con el que se pueden hacer bizcochos, muffins, etc.
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