Hola, hoy un postre super facil. Si buscas algo refrescante, ligero y nada empalagoso, la mejor opción es una Tarta Helada de Limón y Yogur.
Es el equilibrio perfecto entre lo cremoso y lo ácido, y no se siente pesada en absoluto
Es el equilibrio perfecto entre lo cremoso y lo ácido, y no se siente pesada en absoluto
TARTA HELADA DE LIMÓN Y YOGUR
150 g de galletas tipo maría o digestive
50 g mantequilla (derretida).
500 g yogur griego (sin azúcar).
200 g Queso crema (tipo Philadelphia ligero).
Zumo de 2 limones grandes.
Ralladura de 2 limones.
3 cucharadas de miel (ajusta al gusto, recuerda que el limón ya aporta sabor).
Tritura las galletas y mézclalas con la mantequilla. Cubre la base de un molde pequeño y presiona bien. Deja reposar en el congelador mientras preparas el resto.
En un bol, bate el yogur griego, el queso crema, el zumo de limón, la ralladura y la miel. Bate solo hasta que esté homogéneo. No hace falta montar nata, lo que la hace mucho menos pesada y más rápida.
Vierte la mezcla sobre la base de galleta.
Llévala al congelador durante al menos 4-5 horas.
El ácido del limón: Rompe la sensación de grasa y azúcar, limpiando el paladar.





